Los peligrosos efectos del cambio climático en el Ártico

La velocidad del calentamiento supera a la de adaptación natural de los ecosistemas árticos. Las comunidades esquimales ven peligrar su seguridad, su salud y sus actividades culturales tradicionales

El Ártico es una región muy propensa a mostrar cambios abruptos y trasladarlos al sistema Tierra global

Dos décadas después de que Naciones Unidas estableciera la Convención Marco sobre Cambio Climático (pdf) para «prevenir la peligrosa interferencia de la mano del hombre en el sistema climático de la Tierra», el Ártico muestra los primeros signos de un cambio climático peligroso. Así lo asegura un grupo de científicos, liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en un artículo publicado en el último número de la revista Nature Climate Change.

El Ártico sufre ya algunos de los efectos que, de acuerdo con el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), se corresponden con un «cambio climático peligroso». La velocidad del calentamiento supera ya a la de adaptación natural de los ecosistemas árticos. Además, las comunidades esquimales están viendo peligrar su seguridad, su salud y sus actividades culturales tradicionales.

Capacidad de adaptación

Los expertos reclaman un esfuerzo para desarrollar indicadores que alerten con tiempo de estos cambios, mitigar sus causas y reconstruir la capacidad de adaptación y recuperación de ecosistemas y comunidades.

«Sin embargo, parte de los científicos y los medios de comunicación están sumidos en un debate semántico sobre si el hielo oceánico del Ártico ha alcanzado o no un umbral de inflexión», señala el investigador del CSIC Carlos Duarte, autor del artículo.

En otro trabajo publicado en el último número de la revista AMBIO, Duarte y otros investigadores del CSIC creen que cerca del 40% de las emisiones de metano de origen antropogénico podrían ser mitigadas a un coste cero o con un beneficio económico neto.

Demasiados elementos de inflexión

Los umbrales de inflexión se definen como puntos críticos dentro de un sistema cuyo estado futuro puede verse alterado de forma cualitativa por pequeñas perturbaciones. Y se denominan elementos de inflexión a aquellos componentes del sistema Tierra que pueden mostrar puntos de inflexión. Según los científicos, el Ártico presenta la mayor concentración de elementos de inflexión potenciales del planeta, entre ellos el hielo oceánico, la placa de hielo de Groenlandia, las regiones de formación de aguas profundas del Atlántico Norte, los bosques boreales, las comunidades de plancton, el permafrost y los hidratos de metano marinos.