Nuestro despelote climático es planetario: Murió la última esperanza

Moisés Naim… se la juega toda con las ideas que murieron en 2011, en la que nos toca, afirma: “… el medio ambiente está en emergencia.

La idea de que hay que actuar ahora y con firmeza para evitar que el planeta siga calentándose hasta hacerse invivible desapareció de la agenda. Pero la salud del mundo sigue su desastroso curso: la temperatura promedio de la superficie del Planeta ha aumentado en un grado… sólo en los últimos 50 años. Pero la idea de que hay que hacer algo perdió  popularidad este año.”

Nuestra especie planetaria ha superado las siete mil millones de unidades  entre las cuales debemos repartirnos todos nuestros recursos de Gaia, ello coincide con las conclusiones finales de la Cumbre de Cambio Climático que ha finalizado en Sudáfrica, en un  panorama colombiano copiado de un mapa del  diluvio universal en donde  ya ha desaparcado la Sabana de Bogotá, en donde  casi no se ven las Tierras de los ecosistemas del Caribe, los habitantes en su mayoría han perdido sus casas, y las gentes lloran con velas su futuro incierto.

Simultáneamente, en las Universidades sabíamos que en la Tierra, durante el siglo XX, el calentamiento ha aumentado más de medio grado centígrado desde los años setenta y que los ocho años más calurosos del siglo se sucedieron después de l990.


El cambio climático
Igualmente ventilábamos la relación con el incremento del número de carros que se amontonaban en las ciudades, las chimeneas, las calderas domésticas y  quemas de bosques… que portaban cada año más de seis mil millones de toneladas de gas invernadero, dióxido de carbono, se vertían a la atmósfera.

Aunque en Colombia no aceptamos abiertamente la influencia de estas agresiones al medio ambiente sí aplaudimos las dobles calzadas, los túneles, las ampliaciones, TLC, y todas aquellas apariencias de riquezas que vienen disfrazadas de desarrollo económico.


También ponemos el grito en el cielo cuando nos entregan estadísticas de campesinos desplazados, avalanchas en las carreteras, barrios destruidos y ciudades y nos negarnos a relacionar todo ello con nuestras agresiones al medio ambiente.


Seis grados
Cuando se reunieron los presidentes americanos para crear la Alcac, En Caracas, Evo Morales incorporó en su discurso un hecho trascendental: afirmó que en una conferencia de científicos  se concluyó que para el año 1920, nuestra temperatura promedio, podría llegar a los cuatro grados centígrados, lo cual puede considerarse como un estado canceroso.

Anoxia: ausencia de oxigeno
Como punto de referencia final, citamos un concepto de Mark Lynas en su libro Marea Alta. … sobre una afirmación de los geólogos que examinaron la abundancia de especies muertas (95 por ciento de la vida) y registraron  la ausencia de fósiles y  su reemplazo por un esquisto de barro, indicador de la anoxia, ausencia de oxigeno… y la muerte de miles de millones de cuerpos que se pudrieron  en el fondo del mar… a donde habían sido arrastrados desde las masas terrestres devastadas por el calentamiento global en presencia de inmensas cantidades de dióxido de carbono que calentaron el clima y provocaron la erupción de grandes cantidades de metano, que desencadenaron un efecto invernadero tan desbocado que ocasionó la última marca en el termómetro que llegó a 6° centígrados.