Se avecina nueva batalla por el clima en Sudáfrica 2011

Ecologistas se pregunta si hay esperanza para el medioambiente. | APEcologistas se pregunta si hay esperanza para el medioambiente. | AP

Los gobiernos del mundo se enfrentan a una nueva batalla en Sudáfrica en el 2011 entre las naciones ricas y las pobres sobre poner freno al cambio climático. Alentados por un ligero avance en México, aunque sin esperanzas reales de un nuevo tratado en los próximos años.
En el 2011, los gobiernos intentarán trabajar sobre lo acordado en México para crear un Fondo Verde por el Clima que ayude a canalizar los 100.000 millones de dólares en ayuda para el clima al año a partir del 2020, junto con nuevos sistemas para proteger las selvas tropicales y compartir tecnologías limpias.
La reunión de dos semanas en el balneario del Caribe mexicano que finalizó el sábado pasado, demostró que queda muy lejos materializar un acuerdo legalmente vinculante, en parte debido a la oposición de China y Estados Unidos, los dos principales emisores mundiales de gases de efecto invernadero. "Aún tenemos un viaje largo y complejo por delante", dijo Connie Hedegaard, comisaria para el Clima de la Unión Europea, sobre las esperanzas de un acuerdo global legalmente vinculante.
Cancún rechazó la petición de las pequeñas islas estados, que temen ser borradas del mapa por los niveles cada vez más altos del mar, de establecer un plazo para un nuevo tratado en la cumbre que se celebrará en Sudáfrica dentro de un año.

Sudáfrica, un campo de batalla

La oposición en el Senado estadounidense a las peticiones del presidente Barack Obama de legislar una reducción de las emisiones del país, hace difícil imaginar un nuevo tratado de la ONU en los próximos años, ya que se necesitan 67 de los 100 votos en la Cámara alta para aprobar la iniciativa.
Durban probablemente será el campo de batalla entre naciones desarrolladas y emergentes sobre cómo extender o reemplazar el Protocolo de Kioto de la ONU, que obliga a casi 40 países industrializados a reducir las emisiones hasta el 31 de diciembre del 2012.
Cancún logró un escaso progreso en resolver las diferencias sobre el Protocolo de Kioto, los recortes de largo plazo de gases de efecto invernadero o las maneras de reforzar los fragmentados mercados de bonos de carbono, que buscan modificar billones de dólares en inversiones en combustibles fósiles.
Todas las partes acordaron que un objetivo principal en México era reconducir las negociaciones de las 190 naciones después del fracaso de Copenhague. Muchas de las medidas adoptadas en Cancún, como limitar un alza en las temperaturas mundiales a menos de 2 grados Celsius por encima de los niveles previos a la era industrial o la meta de 100.000 millones de dólares en ayuda a partir del 2020, estaban en el Acuerdo de Copenhague del año pasado.