Pronósticos graves en materia ambiental para la región Caribe

Los especialistas reunidos en el Foro sobre Cambio Climático en el Caribe coincidieron que se avecinan pronósticos graves en materia ambiental para la región.

Durante el evento organizado por la Universidad Autónoma del Caribe, estuvo como invitado Jan Kappen, coordinador Regional de Cambio Climático del Pnuma para América Latina y el Caribe, quien sostuvo que “en Colombia los páramos, también, están desapareciendo y esto tiene consecuencias muy graves con relación al abastecimiento de agua”.
“No hay suficientes fondos para el cambio climático en América Latina, sin embargo Colombia está haciendo un gran esfuerzo y eso me da mucha alegría, expreso Kappen
Según el experto, no hay muchos fondos públicos por lo que es necesario también crear enlaces con el sector financiero.
“Esto es muy difícil en la adaptación del cambio climático porque el tema es considerado como responsabilidad del Gobierno y no del sector privado y hay que buscar la forma de involucrarlos”, añadió.
Con relación al Caribe colombiano dijo que los “ arrecifes coralinos están desapareciendo a una velocidad impresionante”.
Pronósticos graves
Amín Ariza, presidente del Fundación Ambiental para el Desarrollo Sostenible, dijo que le preocupan los graves pronósticos en materia ambiental. ”Es desalentador y apocalíptico”, sostuvo.
Vicky Guerrero, del Ideam, señaló que “las lluvias se incrementarán y se sentirán con mayor intensidad en el último trimestre del año”.
Por su parte, la rectora de la Universidad Autónoma del Caribe, Silvia GUette, también expresó su preocupación por el deshielo de los picos nevados de la Sierra Nevada de Santa Marta que traerá consigo aumento de caudal en los ríos con posibles riesgos de inundaciones y avalanchas.
“Otro impacto negativo que tenemos por el calentamiento es el ascenso del nivel del mar lo que ha generado erosión costera en cerca de 600 metros de la costa caribe colombiana”, dijo Guette.
La Rectora de Uniautónoma dejó entrever su preocupación por la mezcla salina en las fuentes de agua subterráneas de ciertas localidades de San Andrés y Santa Marta que traerán consigo la falta de disponibilidad de agua potable para consumo humano, así como ciertas inundaciones costeras que afectan la infraestructura turística y vial de varias ciudades de la región.
“Ya son evidente los efectos de este fenómeno en nuestro país y un ejemplo de esto son las grandes inundaciones, debido a la larga e intensa ola invernal vivida a finales del año anterior en todo el territorio nacional, dijo Silvia Guette, rectora de la Universidad Autónoma.