China reafirma su postura en vísperas de la conferencia climática de Durban

El protocolo refleja las "responsabilidades comunes pero diferenciadas" y el compromiso con él es una base de confianza política, afirmó el máximo negociador climático del país, Xie Zhenhua, que acudirá a la ciudad sudafricana en representación de Pekín.

China ha afirmado que mantendrá la misma postura que otros países en vías de desarrollo con respecto al segundo periodo del Protocolo de Kioto, según declaró ayer martes Xie Zhenhua, jefe negociador de la delegación china que asistirá a la conferencia climática de Durban (Sudáfrica), que se inaugurará a finales de mes.

Xie destacó durante una rueda de prensa celebrada en Pekín que el Protocolo de Kioto es un importante acuerdo multilateral jurídicamente vinculante, al que hay que adherirse durante la reunión de Durban.

El protocolo refleja las "responsabilidades comunes pero diferenciadas" y el compromiso con él es una base de confianza política, comentó el alto funcionario chino.

Xie recordó que después de la conferencia de Copenhague 2009, muchos países, especialmente aquellos en vías de desarrollo, establecieron políticas y medidas internas para controlar sus emisiones y lograron una reducción del 57 por ciento de las emisiones a nivel global, cifra que contrasta con el 43 por ciento logrado por los países desarrollados.

"Esperamos que los países de todo el mundo transformen su voluntad política en acciones concretas", expresó el funcionario chino.

Xie reconoció que las emisiones de gas de efecto invernadero en China van actualmente en aumento y explicó que ello se debe a la rápida urbanización del país.

"Los problemas climáticos solían ser ignorados cuando los países desarrollados estaban en su proceso de industrialización y urbanización y sus emisiones batieron un récord cuando el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita alcanzó alrededor de 40.000 dólares", ilustró. Sin embargo, China empezó a tomar acciones para resolver los problemas medioambientales cuando el PIB per cápita del país apenas llegaba a 4.000 dólares, afirmó.

Por otro lado, China está fomentando el desarrollo de combustibles no fósiles y reestructurando su sistema de consumo con el fin de reducir su dependencia del carbón, que actualmente supone el 70 por ciento del consumo energético nacional total. "El país está dispuesto a asumir sus responsabilidades en función de su desarrollo", subrayó Xie.

Sin embargo, el negociador advirtió de que China se enfrenta a un gran reto a la hora de lograr su objetivo de reducir el consumo energético por unidad de la producción económica en alrededor del 3 por ciento, este año. En los primeros tres trimestres, esta cifra cayó sólo un 1,6 por ciento.