CO2: Souvenir of China

Si no evitamos el desarrollo de China y la India, los protocolos de control de emisiones de CO2 no servirán para nada. ¿Cierto?… Falso.

Emisiones de CO2 per cápita para algunos países. El área de los círculos es proporcional a las emisiones durante ese año. (para China equivalente a unas 6 mil millones de Tm)

 
Entre 1890 y 2002, EEUU, la Unión Europea(25) y Rusia habían contribuido con más de un 60% de las emisiones acumuladas. China y La India no llegaban al 10%.

Además, el control de emisiones de los países obligados por el protocolo de Kyoto ha sido en gran medida compensado por el aumento de importaciones de países en vía de desarrollo. Esta es una interesante figura al respecto.

En gris el cambio de emisiones territoriales entre 1990 y 2008. En azul y verde podemos ver respectivamente las emisiones atribuibles a importaciones de China y la India. Los países del Anexo B de Kyoto corresponden básicamente a los países desarrollados. Europa representa los países de EU27 del Anexo B más Croacia, Islandia, Liechtestein, Noruega y Suiza. El asterisco rojo corresponde al objetivo de la reducción de emisiones según Kyoto. 

Todo ello significa que los países desarrollados seguimos siendo los primeros responsables del efecto de las emisiones. Y la mayor incertidumbre de las proyecciones climáticas no viene de las nubes como se suele afirmar. Viene de los humanos y de los imprevisibles escenarios de emisiones.

Un nuevo estudio recién publicado en Geophysical Research Letters usando los modelos más recientes del sistema climático y nuevos escenarios de emisiones concluye que aún si las emisiones de CO2 disminuyeran a cero de aquí a 2050 –algo que parece muy improbable–, y se pusiesen en práctica técnicas de secuestro de CO2 (emisiones negativas) en la segunda mitad del siglo, un aumento de 2ºC para 2100 será básicamente inevitable. 2ºC era el objetivo oficial acordado en Cancún y tendremos que lidiar irremediablemente con algunas onsecuencias del cambio climático que podrían llegar a ser catastróficas según James Hansen.

Pero eso no es una invitación al pesimismo, sino que como lo ponía el climatólogo –recientemente fallecido- Stephen Schneider en Edge nuestro desconocimiento de los detalles es precisamente un buen argumento: primero para ser optimistas, pues siempre que empecemos a hacer algo podría no ser todavía demasiado tarde y al menos podríamos paliar parcialmente los efectos más graves del cambio climático . Y segundo para ser prudentes y empezar con las políticas pertinentes lo antes posible.