Anomalías de la naturaleza. ¿Inicio del fin del mundo?

El año corriente, al parecer, se propone lanzar un reto al año recién pasado que pasó a la historia como recordista absoluto por cataclismos naturales.

La erupción de un volcán de Islandia, huracanes en América, tempestades de nieve en Europa, terremotos y erupciones de volcanes en Indonesia y Haití, inundación en Pakistán, bochorno en el Centro de Rusia... Parecía que estos cataclismos pasaron a la historia. Pero ahora ha vuelto a hacer un calor anormal en Rusia, en EEUU, se registran inundaciones destructoras en China y Brasil, tifones inusuales en el sur de Japón que semejan la catástrofe natural de marzo.

Esta semana en la parte central de Rusia se ha establecido un fuerte calor. La temperatura sube a 37 grados sobre cero. Según las predicciones, en Moscú los termómetros marcarán 33 grados, o sea 7-8 grados por encima de la norma climática. El calor batió el record en Yacutia, zona de la congelación perpetua: 38,4 grados. El bochorno provocó incendios forestales. La situación es tensa, a pesar de que hay una tendencia positiva a la extinción del fuego.

En Brasil 10 personas murieron y más de 13 mil quedaron sin hogar a consecuencia de las inundaciones originadas por los chubascos en las regiones habitualmente secas del nordeste. La situación se ve agravada por el hecho de que dicha región no se había recuperado aún de las riadas de mayo. En aquella ocasión 18 mil personas quedaron sin techo sobre la cabeza.
Una fila de expertos explica dichos cataclismos por el calentamiento global. Guennadi Yeliseev, vicedirector del Centro Meteorológico de Rusia, se inclina a impugnar este punto de vista.

- Por el momento lo explicamos con la variabilidad de procesos atmosféricos naturales. Otras explicaciones pertenecen a la esfera de fantasías. Hay opiniones de que el proceso de calentamiento global lleve al aumento de la repetición de fenómenos peligrosos como el bochorno, los huracanes y los tifones. Entretanto, no se puede comprobar cabalmente una relación directa entre dichos fenómenos.

- ¿Cómo ver los asertos de que las anomalías naturales sean una confirmación del inicio del “fin del mundo”?

- A mi entender, hay que abordar filosóficamente esta cuestión. Hay gente deseosa de hablar de una catástrofe casi cada año, al sobrevenir algunas adversidades naturales. Pero no veo fundamento para hablar de una catástrofe en la naturaleza. Tanto menos hay motivos para vaticinar una catástrofe mundial.

Guennadi Yeliseev aseveró que en Rusia no se espera la reedición del calor del año pasado. Entonces se inició en Moscú, en su provincia y en otras regiones a mediados de julio y duró más de un mes. En este período fueron batidos 22 récords de temperatura, entre los cuales figura el absoluto: 38,2 grados, que no se había observado en 130 años de observaciones meteorológicas.