RECLAMAN CAMBIOS PARA ASEGURAR ESTABILIDAD FUTURA DEL PLANETA

La edición 2011 del informe El Estado del Futuro advierte que el planeta puede convertirse en un lugar mucho más inestable si no se toman medidas urgentes y globales para combatir el crimen organizado, la corrupción y el cambio climático. 

Este estudio socio-ambiental es publicado desde 1996 por The Millennium Project, un equipo interdisciplinario vinculado a la Universidad de Naciones Unidas y a la Federación Internacional de Asociaciones pro Naciones Unidas. 

La nueva edición sostiene que en algunos planos la humanidad va ganando en mejoras que permiten construir un futuro mejor, pero en otros aspectos se va perdiendo o hay incertidumbres, por lo que advierte que no se puede augurar con certeza cómo va a evolucionar el mundo en los años venideros. 

También contiene un alerta sobre grandes cambios que parecen inevitables, por ejemplo, una próxima revolución biológica en base al desciframiento del código genético, que puede cambiar la civilización más profundamente de lo que hicieron la revolución industrial o la revolución de la informática. 

El resumen ejecutivo señala en principio que, desde una visión global, parte de la población mundial se encuentra con mayor riqueza, más sana y mejor educada, vive más tiempo y se halla mejor conectada, pero al mismo tiempo la mitad del mundo es potencialmente inestable. En su segunda mitad, dice que los precios de los alimentos están aumentando, las napas freáticas están declinando, la corrupción y el delito son cada vez mayores, disminuye la viabilidad ambiental para sustentar la vida, crecen la deuda y la inseguridad económica, continúa el cambio climático, y la brecha entre ricos y pobres se ensancha peligrosamente. 

El diagnóstico fue elaborado sobre la base del monitoreo y análisis de 15 desafíos globales de la humanidad que realizan anualmente más de 2.500 científicos, académicos, políticos y comunicadores sociales en 40 nodos situados en todos los continentes. 

Los citados desafíos abarcan los vínculos del desarrollo sostenible y el cambio climático, el agua segura, la población y los recursos, la democratización, la brecha entre ricos y pobres, la salud pública, la situación de las mujeres, las fuentes de energía y la delincuencia transnacional organizada. 

En este último sentido, el documento plantea que el mundo debe despertar a la enormidad de la amenaza de la delincuencia transnacional, que tiene ingresos estimados en un billón de dólares anuales, mientras hasta ahora no ha sido adoptada una estrategia global para hacer frente a esta macro-amenaza. 

Asimismo, los análisis estructurales también se ocupan de la ética global, la paz y el conflicto, la convergencia global de las nuevas tecnologías informativas, ciencia y tecnología, la capacidad de decisión y las perspectivas a largo plazo. 

Según el balance general, el número de estados nacionales inestables creció de 28 a 37 entre 2006 y 2011, y aunque hay menos guerras, que bajaron a 10 desde 14 del año precedente, la mitad del mundo sigue siendo vulnerable a la inestabilidad social y la violencia. 

Los autores del trabajo, Jerome C. Glenn, Ted Gordon y Elizabeth Florescu, destacan que en 2010 el 90 por ciento de los desastres naturales a escala mundial estuvieron relacionados con el clima y varios tipos de cambios climáticos, que provocaron la muerte sw 295 mil personas con daños materiales aproximados a los 130 mil millones de dólares. 

"Se están perdiendo las batallas contra el crecimiento de las emisiones de gases de carbono, el aumento de las temperaturas, el desempleo, la corrupción y el terrorismo, destacaron. 

De acuerdo con el estudio, la demanda mundial supera a la oferta de recursos naturales, lo que junto con el crimen organizado global son los principales retos para un futuro mejor: las desigualdades se agravan por el aumento de los costos de alimentos, el agua y la energía, lo que en 2050 podría provocar 400 millones de migrantes. 

El informe posee dos secciones: una parte impresa con los resultados de la investigación, con tablas y gráficos y un CD de 8.500 páginas que incluye una cobertura detallada de la situación mundial en una serie de estrategias, análisis y desafíos de carácter regional. 

Los nodos operativos del proyecto consisten en grupos de expertos e instituciones que agrupan a profesionales de cada región que efectúan el procesamiento de los resultados globales. 

Cuentan con el apoyo de las organizaciones de las Naciones Unidas, empresas multinacionales, universidades, fundaciones y los gobiernos de Azerbaiyán, Kuwait, Corea del Sur y Estados Unidos.