La desaparición de bosques se frenó en los últimos 25 años, según la ONU

9/11/ 2015

Además de proporcionar oxígeno, combustible y materiales de construcción, los árboles almacenan cantidades de carbono

El planeta ha perdido 129 millones de hectáreas de bosques en 25 años, el equivalente de la superficie de Sudáfrica, pero el ritmo de desaparición se ha frenado claramente, una situación “muy alentadora” según la ONU, que presentó este lunes un informe al respecto.

“Incluso si a escala mundial sigue disminuyendo la extensión de los bosques (...) el índice de pérdida neta ha caído más del 50 por ciento” entre 1990 y 2015, revela un informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Este documento, titulado “¿Cómo cambian los bosques del planeta?”, fue publicado ayer al inaugurarse la 14ª edición del Congreso mundial de bosques, en Durban (noreste de Sudáfrica).

Pese a la ralentización, la superficie forestal en el mundo ha disminuido un 3.1 por ciento en 25 años, pasando de 4.128 millones de hectáreas en 1990 a 3.999 millones en 2015.

Concretamente, el ritmo de pérdida neta de bosques --que tiene en cuenta la plantación de nuevos bosques-- pasó del 0.18 por ciento en los años 90 a 0.08 por ciento en los últimos cinco años.

Las principales pérdidas se produjeron en los trópicos, particularmente en América del Sur y en África, aunque el índice de pérdidas ha bajado sustancialmente desde hace cinco años.

Se trata de “una tendencia muy alentadora”, estima el director general de la FAO, José Graziano da Silva.

“Esta tendencia positiva debe sin embargo consolidarse”, advierte el director general.

Más bosques plantados
No obstante, las oenegés de defensa del medio ambiente han atenuado el optimismo de la ONU. Es cierto que “se trata de una buena noticia desde cierto punto de vista” pero “seguimos teniendo niveles inaceptables de desaparición de bosques”, indicó a la AFP el director internacional de bosques de WWF, Rod Taylor.

Sin “una acción valiente y urgente”, advierte Taylor, hasta 170 millones de hectáreas —las superficies sumadas de Alemania, Francia, España y Portugal— podrían desaparecer en los 20 próximos años.

Una reacción comparable fue la de Greenpeace, que considera que se han hecho “pocos progresos para cumplir las promesas de detener completamente la deforestación”.
Los bosques son un elemento clave de las negociaciones de la ONU que se inician en octubre en Bonn (Alemania) con vistas a un acuerdo en la conferencia sobre el clima de París en diciembre.

Además de proporcionar oxígeno, combustible y materiales de construcción, los árboles almacenan importantes cantidades de carbono que, al ser liberadas, contribuyen al calentamiento global.

La superficie de los bosques naturales probablemente seguirá disminuyendo, en particular en los trópicos, esencialmente debido al proceso de desbrozo agrícola, según prevé la FAO.

Sin embargo, “debido a la creciente demanda de los productos forestales y de los servicios medioambientales, la superficie de los bosques plantados seguirá aumentando en los próximos años”.

Desde 1990, la superficie de bosques plantados ha aumentado en más de 110 millones de hectáreas, representando ahora el siete por ciento de la superficie planetaria de los bosques.

El informe indica asimismo que el crecimiento demográfico mundial reduce la superficie de bosques por habitante. Pero, añade la FAO, se trata de una “tendencia que perdura desde hace milenios”.

La naturaleza relativamente optimista del informe plantea la cuestión de saber si las organizaciones de protección del medio ambiente no han sido demasiado alarmistas.
Según el responsable del documento de la FAO, Kenneth MacDicken, estas organizaciones han contribuido, en cambio, a los progresos registrados.

“Las medidas tomadas han permitido reducir el índice de pérdida de bosques, y en ciertos países ello se ha traducido por un aumento de la superficie de los bosques” declaró MacDicken desde Roma, donde se halla la sede de la FAO.