Compensar CO2, la segunda vía

Prácticamente cualquier acción que realizamos en el mundo conlleva una transformación de energía, y directa o indirectamente una emisión de CO2 a la atmósfera. Mucho o poco, cualquier objeto emite carbono durante su proceso de extracción, fabricación, transporte, producción... y aún estamos lejos de poder evitar todas esas emisiones. No sólo nos hallamos en una constante pelea tecnológica y social para reducir lo máximo posible esas emisiones, que sería la primera medida de actuación, sino que también hay una lucha para secuestrar el CO2 de la atmósfera.

La principal línea de investigación, por la que España está apostando, es la de estudiar la captura y confinamiento de carbono, como si de modernos depósitos de petróleo se tratara. Esta tecnología aún no está madura, y se habla de que será efectiva a partir de 2050 aunque ya el pasado 16 de abril se puso en marcha la primera instalación de captura de carbono en la antigua central térmica de Compostilla. 

Prácticamente no existe ninguna acción humana que no emita CO2

Todo proyecto que favorece el medio ambiente, es bienvenido, pero…¿Qué podemos hacer nosotros entonces para paliar las inevitables emisiones de CO2? En primer lugar, reducirlas al máximo posible, y después, compensarlas. Esta segunda vía resuelve de una forma menos costosa el problema.

Por ejemplo, pensemos en un evento comprometido con el medio ambiente, como el último “Congreso Nacional de Medio Ambiente” (CONAMA10). A este congreso concurren multitud de personas concienciadas, pero que también miden su tiempo como si fuera oro y/o vienen de países lejanos. Es el ejemplo del primer invitado del año pasado, Brasil. El desplazamiento por medios terrestres, en este caso, no es viable.

Deben usar obligatoriamente el avión, lo que se traduce en emisiones. ¿Cómo se podrían compensar todas esas emisiones generadas tanto por el evento en sí como por los asistentes en sus desplazamientos? Paras ello tenemos dos opciones: creación de nuevos sumideros o eliminación de la quema de combustibles fósiles.

Primera opción: plantar árboles

Podemos compensar las emisiones plantado árboles o evitando quemar combustibles fósiles

Existe la falsa creencia de que todos los bosques son sumideros naturales de CO2 y, en consecuencia, productores de oxígeno. Realmente un bosque maduro se encuentra en equilibrio con el medio y, de forma neta, su balance consumo/producción tiende a cero. Es verdaderamente el bosque inmaduro, el bosque en crecimiento (o su sustituto controlado, la plantación forestal) el auténtico sumidero natural. Existen empresas dedicadas a la explotación sostenible de árboles que han sido comprados para compensar las emisiones de cualquier actividad. Son famosos los casos como el de Volkswagen o Los 40 Principales. Cada árbol puede retirar de media unos 10 kg de carbono de la atmósfera.

Aunque estas empresas basan su negocio en la explotación sostenible y los árboles son cortados para su aprovechamiento, también es posible compensar el CO2 emitido plantando árboles dedicados a reforestación que, en principio, jamás serán talados.

Segunda opción: la inversión en energías limpias
“Cero CO2” es un proyecto impulsado por la Fundación Ecodes y Accionatura que consiste en un plan global de concienciación para que la gente calcule, reduzca y, llegado el caso, compense sus emisiones de CO2 comprando una serie de packs con una gran visión comercial. Además de tres packs básicos para compensar emisiones en mayor o menor medida, existen packs de regalo para compensar emisiones de un cumpleaños, una boda, un viaje... El dinero recaudado es invertido bien en proyectos de reforestación o bien en proyectos de energías renovables, fundamentalmente en América del Sur, para evitar la quema de combustibles fósiles.

La ventaja de este modelo es que ofrece una mayor compensación por euro invertido en el proceso que la plantación de árboles, y que además no sólo revierte su beneficio en la naturaleza sino que ayuda a las poblaciones de ese entorno.

Personalmente he usado ambas formas de compensación de CO2 dependiendo de la magnitud de la misma. Si es pequeña, es más sencillo plantar un árbol (por ejemplo, compensar la visitas a mi blog), para varias toneladas lo mejor es invertir en energías limpias.