La Misericordia, un laboratorio de energía sostenible

Las farolas del paseo marítimo se sustituirán por otras con aerogeneradores.

Las farolas del paseo marítimo se sustituirán por otras con aerogeneradores. | J. DomínguezEn un futuro no muy lejano, las ciudades podrán cubrir todo su consumo eléctrico con energía renovable. Además, cualquier ciudadano tendrá la posibilidad de encender y apagar desde la calle los electrodomésticos de su casa e incluso podrá recargar su coche eléctrico en el garaje y vender luego parte de esa energía si no va a utilizarla.

Para llegar a eso, es necesario un proceso de estudio y experimentación y Málaga se ha convertido en un laboratorio en el que se están ensayando estas innovaciones. Todo se debe a Smartcity Málaga, un proyecto de una decena de empresas e instituciones públicas, liderado por Endesa, cuyo objetivo es conseguir que el consumo eléctrico de la ciudad sea más 'inteligente' y, por tanto, más sostenible.

Según explica el director de esta iniciativa, Alfredo Rodríguez, actualmente se están desarrollando proyectos similares en varios lugares del mundo, pero el de Málaga se diferencia por su amplitud y, sobre todo, por llevarse a cabo sobre un escenario real, no hipotético. En concreto, se enmarca en la zona de La Misericordia, que cuenta con unos 12.000 clientes de red eléctrica y una infraestructura moderna.

Después de dos años de estudios y creando la tecnología necesaria para poner en marcha este proyecto que cuenta con un presupuesto de 31 millones, ahora ha comenzado la fase de implantación de estos nuevos equipamientos. Según Rodríguez, gran parte de lo que se está haciendo «está oculto», es decir, no es visible para la población, aunque sí sus efectos.

El también responsable de Endesa en Málaga señala que lo primero que se ha hecho es monitorizar la actividad de 72 centros de transformación. De esta forma, ya se controla al detalle desde la energía fotovoltaica que se produce en la zona, en la que hay instalados varios paneles solares, hasta la generación de aguas residuales.

Punto de recarga de coches eléctricos.| J.D.Punto de recarga de coches eléctricos.| J.D.

Esto permite conocer a fondo el consumo de cada momento y, además, «cuando haya una avería, el sistema se reconfigurará por sí solo, aislará la avería y en minutos estará repuesto el flujo eléctrico, no habrá que esperar a que vayan los técnicos para que vuelva a funcionar», indica Rodríguez.

Lo que sí pueden percibir a simple vista los ciudadanos es la instalación de farolas con luces LED, que reducen al menos un 80% el consumo de electricidad. Por ahora, el bulevar Pilar Miró ya cuenta con farolas de este tipo.

Asimismo, en septiembre está previsto que comience la sustitución de farolas de la calle Pacífico, en el paseo marítimo, por otras que gastarán la energía que ellas mismas generen. Llevarán aerogeneradores, placas solares y estarán unidas a un sistema de baterías, por lo que la energía que acumulen del viento y el sol durante el día, la irán gastando por la noche. «Esa es la idea del proyecto, que al final haya una red completa en la que se compense lo que se consume con lo que se genera y que la ciudad sea autosuficiente», señala el director de Smartcity Málaga.

Particulares

Otra de las líneas de estudio está en el ámbito doméstico. Desde hace unos meses se ha ofrecido a varios malagueños un «kit para que su casa sea más o menos domótica». A través de una serie de elementos y un iPad, estos clientes pueden conocer su consumo exacto al minuto, así como apagar y encender electrodomésticos a distancia y según le convenga.

«El objetivo es que tomen conciencia de lo que gastan para que puedan cambiar hábitos», indica Rodríguez, quien apunta que una de las ideas que maneja el proyecto es que se puedan ofrecer en el futuro a particulares tarifas nocturnas más baratas, al igual que se hace con las empresas.

Esta acción se completa con la instalación de contadores de telegestión inteligentes en domicilios particulares. Endesa está llevando a cabo este cambio en toda España, aunque comenzó en Málaga como parte del proyecto. «Sirve para dar una lectura real, para poder atender las demandas de los clientes a distancia e inmediatamente y para poder informarle de su curva de consumo», comenta.

Con la información que se obtenga, el próximo año se analizará qué medidas son más eficaces, más sostenibles y más rentables, ya que se pretende que haya una aplicación real de estas tecnologías en otros lugares dentro de no mucho tiempo.

Vehículos eléctricos

Asimismo, estos datos servirán para valorar si es viable la implantación masiva del vehículo eléctrico. Actualmente, hay un punto de recarga junto al Centro de Control y Monitorización de Smartcity, pero para saber si el uso de estos coches podría agotar la red eléctrica se ha logrado un acuerdo con el Gobierno de Japón, con el que llegarán a Málaga el año que viene 200 vehículos eléctricos.

Así, se estudiarán los efectos sobre la red y los posibles problemas de movilidad que planteen, ya que para su implantación también hará falta crear 'electrolineras'.

Esto y la exportación de esta iniciativa a Brasil son muestras de que «un proyecto llama a otros proyectos» y de que Smartcity ha servido para poner a Málaga en el mapa internacional, según su director.