El despilfarro de energía anima un nuevo sector


Industria da luz verde al primer contrato público a una empresa de servicios energéticos para reducir el consumo.

La manida batalla por la eficiencia energética empieza a tener forma. La búsqueda de fórmulas que reduzcan el consumo de energía y la dependencia de materias primas fósiles ha empujado a la creación de un nuevo sector, el de las empresas de servicios energéticos: una constructora, consultora o empresa de ingeniería guía a su cliente hacia el ahorro energético. Primero le dice a cuánto asciende el despilfarro, y en un segundo tiempo le guía hacia la reducción de la demanda y el ahorro de sus costes energéticos.
La fórmula tiene un largo recorrido en el norte de Europa, pero en España apenas empieza a tejer su líneas maestras, como qué tipo de empresas estarán habilitadas para erigirse en consultores energéticos y la normativa que regulará el sector. Por el momento, la principal ventaja de cómo se está planteando esta actividad es su modelo de financiación, ajustadísimo a la crisis económica. El cliente no hace desembolso alguno. Su proyecto se financia con los ahorros energéticos que va generando el edificio a base de medidas como un nuevo sistema de climatización, el aislamiento de ventanas o la incorporación de contadores que regulan la demanda de electricidad.
Las empresas de servicios energéticos realizan tanto el proyecto como la inversión necesaria para lograr el ahorro, y obtienen ingresos de parte de la hucha energética que logran para el cliente. El retorno de la inversión se estima entre dos y cuatro años. La fórmula tiene un escollo, y es que en pleno cierre del grifo crediticio de los bancos, solo las grandes podrán optar a contratos de este tipo.
Precisamente, el Ministerio de Industria lanzó en marzo el primer contrato público para un servicio energético, en el complejo Cuzco. Clece, Dragados, Gas Natural Servicios y Socoin, sociedades de los grupos ACS y Gas Natural Fenosa, se han adjudicado el concurso público para reducir hasta un 10% el consumo energético de las sedes de este ministerio y del edificio de Economía y Hacienda.
Esta ESE, como se conoce a este tipo de empresas de servicios energéticos, sustituirá los generadores de calor, que funcionan a base de gasóleo, por calderas de gas natural; instalará una planta de cogeneración (uso del calor residual para producir electricidad) en la cubierta de uno de los edificios; colocará una planta de energía solar fotovoltaica en otra de las cubiertas e implantará un sistema integrado de control y de monitorización para seguir el curso de la demanda de energía en el edificio.
La Asociación de Empresas de Servicios Energéticos (Anese) estima que este sector podría gestionar hasta 5.000 millones de euros en los próximos dos años y crear unos 100.000 empleos. Los siguientes pasos, según Anese y la Asociación de Empresas de Mantenimiento Integral y Servicios Energéticos (AMI), será revisar los modelos de negocio; los tipos de contrato; la inversión y financiación de estos servicios; la forma de garantizar los ahorros; estudiar cómo llevar a cabo la gestión de los servicios, y analizar las diferentes tecnologías, aplicaciones y sistemas para conseguir ahorros económicos y energéticos.
Ahorro en 42 colegios de Madrid
El Ayuntamiento de Madrid ha presentado un proyecto que aspira a ser seleccionado por el Ministerio de Industria para la contratación de empresas de servicios energéticos en 42 colegios de la capital. Industria concederá a estas compañías adjudicatarias de los contratos, a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), una subvención del 15% de la inversión que realicen cuando el proyecto sea seleccionado.
Ya se ha seleccionado un primer contrato piloto para cinco centros. Con el crédito destinado tradicionalmente al pago de la factura energética y del agua, la empresa adjudicataria deberá financiar las inversiones necesarias para ahorrar energía. El nuevo esquema de contratación permitirá a los centros renovar sus instalaciones sin coste alguno.