Una planta convertirá vehículos convencionales en eléctricos


Arcos de la Frontera será el escenario del desarrollo de un proyecto pionero en Andalucía y casi en España con la creación de un centro tecnológico donde se transformarán vehículos nuevos homologados en coches eléctricos, con lo cual el usuario puede acceder a una amplia gama de eléctricos con un coste menor que el resto de vehículos de estas características que ofrece el mercado actualmente. 

La iniciativa es la suma de dos empresas de la zona, que cuentan con el aval de otras de origen sueco (E Car) y francés que ya poseen una importante experiencia en este campo. Aunque la inversión no está definida, pues dependerá del desarrollo de las primeras fases del proyecto, el objetivo es llegar a invertir alrededor de seis millones de euros en unas futuras instalaciones, pues de momento el proyecto comenzará a desarrollarse en una nave del parque empresarial El Peral que ya está operativa. 

El grupo empresarial quiere contar en una primera etapa con un indeterminado número de formadores de formadores que se desplazarían a Suecia para aprender el oficio y después enseñarlo a otros trabajadores. Así las cosas, la primera mano de obra que se requiere es de carácter especializado, aunque las previsiones pasan por la incorporación de más trabajadores de cara a la producción, ensamblaje y venta de vehículos. En este sentido, las primeras unidades de vehículos ensamblados podrían estar en tres meses.
En primera instancia, el trabajo no precisará grandes infraestructuras, aunque sí posiblemente de varios turnos. Su tramitación se prevé rápida merced a los pocos permisos que necesita. 

La planta convertirá un vehículo de gasolina o gasoil tradicional en un vehículo eléctrico para su posterior venta, para lo cual la compañía dispone de una línea de compra a fábrica. En este sentido, el problema del coche eléctrico actual es su elevado precio en el mercado, amén de la batería con la que se alimenta, que suele tener una autonomía de poco más de cien kilómetros, dependiendo del modelo. De hecho, una de las principales investigaciones del sector se centra en cómo mejorar la batería y los puntos de recarga. 

El proyecto fue sujeto de una presentación social celebrada en la Alcaldía, en la que José Luis Núñez, agradeció la iniciativa empresarial por su posible repercusión en la creación de empleo, a pesar, como reconoció, de los difíciles tiempos que corren para la inversión.

Los empresarios Eddie Márquez, socio promotor, y el arcense Francisco Barba se embarcan así en un proyecto después de la experiencia de más de cinco años del primero de ellos, que lleva un tiempo afincado en el parque empresarial El Peral de Arcos. Ambos están acompañados en esta aventura por Roger Johansson y Mats Forsberg, de la compañía sueca E Car . Así, se trata de un total de cinco empresas las que se implican en el centro tecnológico, el cual, en su vertiente de investigación, está en contacto con las universidades de Córdoba, Cádiz y, posiblemente, de Zaragoza.

Como objetivos de producción, la planta pretende poner en el mercado una serie de vehículos eléctricos adaptados, incluso algún pequeño camión y un mini autobús. Aunque la empresa se pondrá en marcha en las actuales instalaciones del polígono de una de las firmas participantes, posteriormente, según las previsiones, se quiere crear una planta mucho más amplia, quizás en terrenos cercanos a la barriada rural de la Junta de los Ríos. A este respecto, el Ayuntamiento agradece que la filosofía de la empresa sea una apuesta por las energías limpias y renovables, "que cuidarán el medio ambiente, crearán empleo y riqueza relacionadas con las nuevas tecnologías”. 

Este proyecto ha procurado contar con las empresas más competitivas, y pondrá en el mercado vehículos de E Car, que es la suma a su vez de dos empresas dedicas al sector de la automoción, industria, energías renovables y eficiencia energética. Ya han desarrollado varios modelos, habiendo creado su propia marca. 

La función de la planta
El centro tecnológico que se implantará en Arcos consiste en una zona donde confluyen varias empresas capaces de atender la demanda de vehículos eléctricos y de contar con todas las líneas para su producción. Las cinco empresas implicadas, cuatro ya confirmadas, se encargarán del desmontaje de los elementos de un vehículo tradicional y la colocación de nuevas piezas para su conversión en vehículo eléctrico; del ensamblaje de vehículos eléctricos de origen, etc. Si bien no todos los vehículos son susceptibles a su transformación en eléctrico, al parecer la tracción delantera es una característica tenida en cuenta. Así, sólo los vehículos homologados -hacen hincapié- son únicamente los que se pueden convertir en eléctricos, aunque el abanico del mercado es cada vez más amplio. 

Paralelamente, el proyecto contempla una línea de I+D+I de investigación constante, acerca de cómo mejorar la batería de los modelos eléctricos y otros aspectos ligados al futuro de este tipo de vehículos. Incluso se pretende trabajar en la llamada Carga Diferida que afecta a estos modelos. El reto en este sentido se centra en disminuir el coste de la recarga y hacerla más accesible al usuario. Igualmente, se investigará sobre la Pila de Hidrógeno, con una empresa dedicada exclusivamente a la fabricación de baterías. Para cerrar el proceso, una última empresa se encargaría del montaje de los postes de recarga, un mecanismo esencial para la recarga de una batería. En este sentido, la carga convencional de la batería de un vehículo eléctrico oscila entre las ocho y una hora, aunque hay modelos de postes capaces de efectuar una recarga en quince o veinte minutos. No obstante, este proyecto concreto dependería de otra firma de carácter multinacional cuyo nombre no ha trascendido. 

Un proyecto vinculado a la tierra de sus promotores 
El proyecto ha intentado sumar a empresas de reconocida experiencia en el ámbito del vehículo eléctrico para de algún modo garantizar la viabilidad. 
E Car cuenta entre sus empresas suministradoras con el respaldado de firmas de prestigio como Volkswagen o Volvo.

Eddie Márquez señaló durante el acto que “la idea era no quedarnos detrás; desarrollarlo en nuestra tierra -su familia es de Prado del Rey-, crear empleo y una nueva línea para la demanda que surge en el sector del vehículo eléctrico”. 

Por su parte, José Luis Nuñez brindó las puertas del Ayuntamiento de Arcos para los trámites necesarios, tanto a éstos como a otros socios que se irán sumando al proyecto durante su desarrollo. Francisco Barba devolvió el agradecimiento al Ayuntamiento, a su alcalde, a los servicios técnicos “por el cariño prestado al proyecto” y particularmente al delegado de Urbanismo primer teniente de Alcalde, Manuel Erdozain.