LOS NUEVOS RETOS DE LA MOVILIDAD URBANA

El coche eléctrico no arranca

Los usuarios reclaman que los edificios estén obligados a colocar enchufes en el aparcamiento

Barcelona dispone de 77 puntos de recarga a pesar de que solo circulan unos 100 vehículos con batería

ARRIBA Y ABAJO 3 Dos puntos de recarga, uno, en el cruce de Bruc con Consell de Cent, y el otro, en el aparcamiento de BSM junto al tanatorio de Les Corts. Muy raro es el día en el que alguien les saca partido.ARRIBA Y ABAJO 3 Dos puntos de recarga, uno, en el cruce de Bruc con Consell de Cent, y el otro, en el aparcamiento de BSM junto al tanatorio de Les Corts. Muy raro es el día en el que alguien les saca partido.

ARRIBA Y ABAJO 3 Dos puntos de recarga, uno, en el cruce de Bruc con Consell de Cent, y el otro, en el aparcamiento de BSM junto al tanatorio de Les Corts. Muy raro es el día en el que alguien les saca partido.

El arte de la anticipación da un plus de tranquilidad, aporta perspectiva y ayuda a planificar. El único riesgo radica en el margen de error en la predicción. En el caso del vehículo eléctrico, Barcelona se la ha jugado y, mientras el sector privado y los usuarios observan con cierta timidez desde la barrera, el ayuntamiento ha instalado ya 77 puntos de recarga. Teniendo en cuenta que por las calles de la capital catalana circulan un centenar mal contado de coches y motos particulares propulsados por baterías, en una comparación poco científica podría deducirse que es como si la ciudad contará con 462.000 gasolineras para alimentar a los 600.000 vehículos que usan motor de combustión.

ARRIBA Y ABAJO 3 Dos puntos de recarga, uno, en el cruce de Bruc con Consell de Cent, y el otro, en el aparcamiento de BSM junto al tanatorio de Les Corts. Muy raro es el día en el que alguien les saca partido.El vaticinio del equipo que lidera Jordi Hereu destila un optimismo que trasladado al día a día incita a ser algo más prudente. El ayuntamiento prevé que en el 2012 haya 2.000 vehículos eléctricos recorriendo la ciudad. Si se tiene en cuenta que a finales del 2010 hay unos 370 (sumando los 270 de uso municipal que se alimentan en dependencias consistoriales), se aventura complicado que en un año se matriculen casi cinco unidades al día. El tiempo, de hecho, ya se ha encargado de echar por tierra alguna profecía, como los 191 puntos de recarga que ya deberían estar activos en la ciudad en cumplimiento del plan Movele, impulsado por el Gobierno central en colaboración con Endesa hace un año. Este programa, en el que están incluidos Madrid y Sevilla trabaja bajo otra aventurada premisa: que en el 2014 haya en toda España un millón de vehículos eléctricos.

Los usuarios aplauden el despliegue de medios, pero piden gestos en otra dirección, más sensatos, más realistas; incluso menos visibles. Según Patrick Renau, presidente de la asociación Volt-Tour, «en Barcelona es necesaria una modificación a nivel urbanístico que obligue a las comunidades de vecinos a reservar plazas de aparcamiento a coches y motos eléctricos». «¿Dónde pasan la mayor parte del día este tipo de automóviles? Es durante la noche cuando realmente debes hacer la carga para tener autonomía y aguantar todo el día», reflexiona.

CAMBIO DE CHIP / Francesc Baselga, único propietario en España de un modelo Twike, considera que lo que hace falta en el fondo es un «cambio de mentalidad». La gente, apunta, «debe darse cuenta de que la movilidad urbana tiene que ir en otra dirección, de que moverse en coche de gasolina por la ciudad es insostenible». Es consciente, no obstante, de que el conductor «compra un coche por su aspecto exterior», de que, a día de hoy, la «corta oferta» de vehículos eléctricos «no tiene el atractivo suficiente como para seducir a los clientes que compran con los ojos».

Francesc Buyolo, director comercial de Emovement, único concesionario de vehículos 100% eléctricos, explica que la única salida de negocio, por el momento, son los ayuntamientos y las grandes empresas. En los últimos cuatro años, esta empresa que distribuye la marca Reva solo ha vendido cinco unidades a particulares de este peculiar coche de fabricación india y su balance de ventas solo registra un 4% de clientes no vinculados a alguna institución o compañía. «La sociedad busca vehículos que le solucionen todas las necesidades de movilidad, y el mercado todavía no puede ofrecer las prestaciones suficientes para cubrir esta demanda», admite.

Baselga, tipo práctico y realista, predice que el cambio de chip solo llegará cuando la escasez del combustible ponga su precio por las nubes. «Solo aprendemos así, a base de golpes, a base de desgracias».