La inducción se abre paso para recargar coches eléctricos 

19/11/2015 
Y no solo para tranvías, autobuses, camiones o furgonetas de distribución, sino también para cargar las baterías eléctricas de coches, como demuestra el sistema Primove en diversas ciudades alemanas 

Pensada para suministrar y recargar energía a todo tipo de vehículos eléctricos de forma rápida y sin cables, la solución Bombardier Primove se basa en la tecnología de inducción magnética aplicada a la movilidad eléctrica o e-mobility.

Primove no requiere cables de alta tensión o los puntos de recarga habituales para vehículos eléctricos tan dispares como tranvías, autobuses, camiones, furgonetas de distribución o coches. Su ubicación bajo el asfalto asegura un mantenimiento mínimo, eliminando el desgaste, el riesgo de actos vandálicos e incluso el deterioro por inclemencias meteorológicas.

Tan innovadora tecnología contribuye al transporte sin emisiones, permitiendo que parques, monumentos y zonas de interés histórico y artístico no se vean afectadas al minimizar el impacto visual.

Fácil de instalar
La infraestructura es fácil y rápida de instalar, y lo invisible del sistema deriva en costes de mantenimiento muy bajos. Gracias a su detector de vehículos, el proceso es totalmente automático y no requiere intervención del conductor. La idea es facilitar que las ciudades adopten soluciones de e-mobility con facilidad y hagan realidad el cambio hacia un transporte urbano más limpio, cómodo, fácil y viable.

No obstante, la flexibilidad de la recarga por inducción Primove es altamente flexible para adaptarse a las necesidades de diferentes municipios y operadores. Sus usuarios disfrutan de una aceleración más uniforme con menos vibraciones. Y es que los vehículos recargan sus baterías de forma silenciosa y efectiva, sin los ruidos y las emisiones de CO2 propios de los motores diésel y gasolina.

El sistema ya está siendo utilizado en tranvías en la ciudad alemana de Augsburgo, y en explotación comercial con autobuses en la ciudad de Braunsweig. Otras localidades que dispondrán del sistema de recarga para sus autobuses eléctricos este año serán Berlín, Mannheim y Brujas.

Para ser eficaz, la e-mobility debe ser cómoda, práctica y rentable. El centenario transporte ferroviario proporciona un ejemplo paradigmático: logra reducciones más importantes de CO2 que otros medios de transporte motorizados.