Crean un sello para distinguir a las empresas que fabrican de forma sostenible y sin obsolescencia programada 

19/12/2015 
La Fundación Energía e Innovación Sostenible sin obsolescencia programada (Feniss) impulsa una certificación para identificar aquellas compañías que trabajan o fabrican sus productos de forma sostenible y sin fecha de caducidad. Hasta el momento, más de 30 empresas han solicitado el sello ISSOP. Dicha certificación se solicita de manera gratuita.

“Te cuesta más repararlo que comprarte uno nuevo”. Esta es una frase que, tristemente, se repite con frecuencia en la actualidad. Los electrodomésticos, aparatos electrónicos y demás, tienen una durabilidad limitada. Pese a las nuevas tecnologías, los usuarios tienen que renovar de forma constante y en poco tiempo, los aparatos que utilizan. En este sentido, la Fundación Feniss (Fundación Energía e innovación Sostenible sin obsolescencia programada) ha impulsado una certificación por la que se distinguirá a aquellas empresas que no incluyan la obsolescencia programada en la fabricación de sus productos o que, al menos, que sus productos sean reparables por un coste menor al de comprar uno nuevo.

El sello ISSOP (innovación sostenible sin obsolescencia programada) se solicita de manera gratuita. Hasta el momento, ya son más de 30 empresas las que se han interesado en requerirlo. Para poder cumplir las condiciones es necesario que la compañía fabrique productos con la máxima durabilidad que permita la tecnología (Sin Obsolescencia Programada), que los productos sean reparables, y que el coste de la reparación no sea superior al coste de comprar uno nuevo, que puedan ser actualizables, pudiéndose incluir las últimas tecnologías sin necesidad de comprar uno nuevo cada poco tiempo y que no incluyan ningún tipo de firmware ni software oculto que pueda permitir al fabricante actuar sobre el de forma remota o directamente. Además, la garantía del producto debe ser superior a los dos años obligatorios por ley, y que esta sea una garantía real sin letra pequeña y que la filosofía de la empresa esté basada en: la sostenibilidad, el respeto por el medio ambiente, sus trabajadores y clientes, la solidaridad, el reparto de la riqueza y el reciclaje.

La idea es distinguir a aquellas empresas que cumplan con estos requisitos como empresas sostenibles y 'verdes'. Todo ello, con un fin, crear un nuevo modelo industrial, económico y social basado en la sostenibilidad, en el respeto por el medio ambiente y por las personas.